2.3. El cine en tu cabeza: mostrar vs. contar Esta es quizás la técnica más importante que podemos enseñar a nuestros alumnos. Y también una de las más difíciles de dominar. Pero cuando se comprende, cuando se empieza a aplicar, la escritura da un salto de calidad enorme. 2.3.1. ¿Qué significa "mostrar" y "contar"? La distinción es sencilla en teoría, compleja en la práctica: Contar  es dar información de manera directa, casi como un informe. El narrador nos dice lo que ocurre o lo que siente un personaje. Es rápido, eficaz, pero frío. Mostrar  es presentar la acción, los diálogos, los detalles sensoriales, para que el lector deduzca por sí mismo lo que ocurre o lo que siente el personaje. Es más lento, requiere más palabras, pero crea una experiencia inmersiva. Ejemplos comparativos: Contar:  "María estaba muy enfadada con su hermano." Mostrar:  "María apretó los puños hasta que las uñas se le clavaron en la palma. Miró a su hermano con los ojos entrecerrados y, sin decir una palabra, salió de la habitación dando un portazo que hizo temblar los cuadros." En la segunda versión, no hemos dicho "estaba enfadada". Lo hemos mostrado a través de sus acciones. El lector  siente  el enfado, no solo lo  sabe . Contar:  "Pedro tenía mucho miedo." Mostrar:  "Pedro notó que las manos le temblaban. El sudor le resbalaba por la frente y, cuando intentó hablar, la voz no le salió. Un escalofrío le recorrió la espalda mientras oía pasos acercándose por el pasillo." Contar:  "La casa era antigua y daba miedo." Mostrar:  "Las maderas del suelo crujían con cada paso. Olía a humedad y a polvo acumulado durante décadas. En las paredes, el papel pintado se desprendía en largas tiras que parecían dedos. Cuando el viento entraba por las rendijas, sonaba como un lamento." 2.3.2. ¿Por qué es mejor "mostrar"? Porque el lector no quiere que le  cuenten  una historia; quiere  vivirla  mentalmente. Quiere estar allí, ver lo que ve el personaje, oler lo que huele, sentir lo que siente. Mostrar apela a los sentidos del lector, activa su imaginación, lo convierte en cómplice de la experiencia. Además, mostrar respeta la inteligencia del lector. No le das todo masticado; le das pistas para que él mismo saque sus conclusiones. Y lo que el lector descubre por sí mismo le afecta mucho más que lo que le cuentan. Ahora bien, es importante aclarar que "mostrar" no es siempre mejor que "contar". Una historia donde todo se muestra puede ser eterna y tediosa. Si cada vez que un personaje va de una habitación a otra describimos cada paso, cada crujido, cada pensamiento, el lector se aburrirá. A veces necesitamos "contar" para resumir y avanzar rápido en la trama. El arte está en saber cuándo usar cada técnica: Mostrar  en las escenas importantes, en los momentos de máxima emoción, en los puntos de giro. Contar  en los pasajes de transición, para resumir períodos largos, para dar información que el lector necesita pero que no merece una escena. 2.3.4. Actividad para el aula: transformar contar en mostrar Podemos preparar tarjetas con frases hechas de "contar" y pedir a los alumnos que las transformen en pequeñas escenas que "muestren". Ejemplos para practicar: "Estaba muy nervioso antes del examen." "La abuela era una persona muy cariñosa." "El perro estaba contento de ver a su dueño." "La habitación estaba desordenada." "Se sentía solo en la fiesta." Posibles respuestas (para orientar): Nervioso:  "Miraba el reloj cada treinta segundos. El bolígrafo, entre sus dedos, giraba sin parar. De repente, notó que se había mordido la uña sin darse cuenta." Abuela cariñosa:  "En cuanto entré, ya tenía la galleta en la mano. 'Siéntate, siéntate, que te veo muy flaco', dijo, mientras me arreglaba el cuello de la camisa con ese gesto suyo de siempre." Perro contento:  "Cuando oyó las llaves en la cerradura, se levantó de un salto. Corrió hacia la puerta dando saltos, moviendo la cola tan rápido que parecía una hélice. Al verle, se lanzó a sus pies y se tumbó panza arriba, pidiendo caricias." Habitación desordenada:  "Sobre la silla, una montaña de ropa. En la mesa, tres tazas con restos de café, libros abiertos boca abajo, apuntes desordenados. La cama, sin hacer desde quién sabe cuándo." Solo en la fiesta:  "Se apoyó en la pared, con una sonrisa fija que no llegaba a los ojos. Miraba los grupos que reían, las conversaciones animadas, pero nadie se acercaba. Dio un sorbo a su bebida, ya casi caliente, y deseó estar en casa." Actividad práctica: reescribe mostrando Vuelve al personaje que creaste en el apartado anterior. -Primero, reflexiona sobre la situación cotidiana que has descrito: ¿has contado o mostrado? -Ahora, elige uno de estos momentos y escríbelo aplicando la técnica de "mostrar": El momento en que su deseo está a punto de cumplirse. El momento en que su miedo se hace realidad. Un recuerdo importante de su infancia relacionado con su deseo o su miedo. No digas lo que siente. Muéstralo a través de sus acciones, sus gestos, el entorno, los diálogos.  -Reescribe la situación cotidiana que habías escrito en el ejercicio anterior. ¿Cómo puede aparecer su deseo y/o su miedo en esa situación? ¿Cómo puedes expresarlo a través de sus acciones o gestos?