4.2 ¿Son necesarias las herramientas digitales en los centros de Educación Especial?
En los últimos tiempos, la competencia digital y las herramientas digitales han modificado nuestros hábitos en muchas facetas de la vida y estas transformaciones han sido y son cada vez más rápidas; como hemos podido comprobar tras una pandemia y el consecuente confinamiento, las herramientas digitales han venido para quedarse. Uno de los alrededores más afectados es la educación y sus respectivos procesos de enseñanza - aprendizaje, tanto individuales como colectivos, pero ¿qué ocurre con la Educación Especial?.
Aunque no es imprescindible su uso, y todavía quedan compañeros reacios a su uso, la importancia de las herramientas digitales es más que obvia, puesto que permiten el aprendizaje de todo el alumnado por muy diverso que sea. Son un recurso muy potente que ayudan a superar limitaciones derivadas de discapacidades cognitivas, sensoriales, motrices y comunicativas.
Estas modificaciones digitales pueden consistir en adaptarse en el hardware (teclados modificados, digitalizadores de voz, tabletas, ratones modificados, etc.) así como en utilizar software específico, programas que permiten adaptar las actividades de aprendizaje.
Por ejemplo:
Pero, ¿qué ocurre cuando nuestros alumnos de centros de Educación Especial acaban la transición a la vida adulta y se enfrentan al mundo laboral? Es entonces cuando nos planteamos diferentes preguntas: ¿Puede la tecnología ayudar a mejorar la inclusión laboral de las personas con discapacidad?, ¿las nuevas tecnologías son aliadas o enemigas de la inclusión?