8. Trastorno del Espectro Autista (TEA)
Definición y clasificación
En la actualidad, la orden ECD 1005/18, nos habla de los alumnos TEA como el alumnado con deficiencias persistentes en la comunicación e interacción social en diversos contextos y con patrones restrictivos y repetitivos de comprensión, intereses o actividades.
No obstante, hagamos un breve repaso de la interpretación que se ha dado a lo largo del tiempo a este concepto.
1. Autismo
El autismo infantil está lleno de ambigüedad en cuanto a diferentes criterios, diagnóstico, etiologías, pronóstico y las medidas educativas. No obstante en la actualidad, se considera el autismo como un trastorno grave del desarrollo.
En 1943 Kanner definió el autismo, indicando que está presente en niños que tiene dificultades de relación social, en la comunicación y el lenguaje e inflexibilidad.
En cuanto a objeto de estudio ha pasado por tres fases:
2. Síndrome Asperger
Caracterizado por una frialdad y torpeza en la interacción social, torpeza motriz, pero no hay discapacidad intelectual.
3. Trastorno desintegrativo de Héller o niñez
Estos sujetos tienen problemas de conducta, de comunicación y de relación. Pierden habilidades ya adquiridas en el lenguaje, el juego, e incluso el control esfínteres...
4. Trastornos del desarrollo no específicos
Se caracteriza por un déficit cualitativo en el desarrollo de la interacción social y de la capacidad de comunicación verbal y no verbal. Bajo esta denominación nos encontramos con niños que parece que presentan alteraciones del comportamiento en la línea del autismo, pero sin ajustarse al cien por cien a ninguno de los trastorno descritos.
Como se ve claro, al tratarse de un trastorno del desarrollo, existe una gran heterogeneidad dentro de esta tipología de niños. Por ello, en la actualidad autores como Lorna Wing, abogan por hablar del espectro autista, como ya hemos indicado anteriormente. Así, este término se puede considerar como “un continuo” más que una categoría, ya que al tratarse de un trastorno del desarrollo las características citadas se podrán dar en mayor o menor grado.
Para concluir, mencionar que los niños TEA suelen tener una apariencia física normal, sin estigmas físicos e incluso con expresión despierta e inteligente, que les hace parecer estar atentos a los detalles de su entorno pero que oculta la existencia de unos trastornos generalizados y, a veces, profundos, en sus funciones psíquicas.
Criterios de diagnóstico del Espectro Autista
En la actualidad, el DSM-5 define los criterios de diagnóstico.
1. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos. Estas deficiencias deben manifestarse (en el momento actual o en momentos anteriores) según varios ejemplos ilustrativos que ofrece el propio manual, así como que se debe especificar la gravedad actual de acuerdo con el grado de ayuda necesaria en este área del desarrollo.
2. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos (en el momento actual o en momentos anteriores):
3. Los síntomas deben estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo.
4. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual.
5. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual o por el retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro del autismo con frecuencia coinciden; para hacer diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro del autismo y discapacidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo previsto para el nivel general de desarrollo.
Además, es necesario especificar también si se cursan estos síntomas:
Además cita diferentes niveles de severidad, grado de apoyo 1, 2 3, requiriendo este último apoyo muy sustancial: